TERESA RUIZ
Aportaciones didácticas del Portfolio en el tratamiento integrado de las lenguas
El portfolio es un instrumento de autoevaluación destinado a que los aprendices de las lenguas, en cualquier momento de su vida, tomen las riendas de su propio aprendizaje, establezcan objetivos, reflexionen sobre las lengua y los hablantes, etcétera. Ahora bien, en el ámbito de la Enseñanza obligatoria la gestión del portfolio recae sobre los profesores y profesoras de lenguas, que son quienes ayudarán a los aprendices a servirse de este documento. Por esta razón parece que el portfolio tiene gran proyección como elemento aglutinador de los intereses y planteamientos de los profesores, y establece un puente entre la didáctica tradicional y el tratamiento integrador de las lenguas (T.I.L.).
En primer lugar, son evidentes las coincidencias teóricas de los planteamientos del T.I.L. y del M.C.E.R., y por ende, del portfolio: en ambos se contempla la lengua como el producto de una actividad del ser humano, y se defiende que el proceso idóneo de enseñanza aprendizaje de todas las lenguas parte de los principios del enfoque comunicativo, en el que es fundamental la incorporación de situaciones de comunicación variadas en las que los aprendices puedan ejercitarse en el uso de las lenguas. También se contempla la transferencia de aprendizajes entre las lenguas y las actitudes positivas hacia las mismas y su conocimiento como factores determinantes en las situaciones de aprendizaje.
En segundo lugar, el trabajo con el portfolio promueve la cooperación
entre el profesorado, pues en la medida en que su uso se extiende en el centro
exige la implicación no sólo de quienes imparten lenguas, sino
también de quienes utilizan las distintas lenguas como vehículo
para la enseñanza de otras materias, es decir, de todos los profesoras
y profesoras del centro. La integración del Portfolio en nuestras clases
nos empuja a reflexionar conjuntamente sobre qué, para qué y cómo
enseñamos, y, en definitiva, a tomar decisiones compartidas sobre nuestras
intervenciones en el aula, que, por fuerza, han de desembocar en la organización
de una Programación Integrada de las Lenguas.
En conclusión, desde nuestra perspectiva,
el portfolio nos ofrece una puerta inmejorable para adentrarnos en el mundo
del Tratamiento Integrado de las Lenguas, y, si ya pertenecemos a dicho mundo,
es una herramienta incomparable para plasmar los logros compartidos con nuestras
alumnas y alumnos.